también se saben reír.
Cuando hablan, no les entiendo.
Y no me entienden a mí.
Pero si yo les sonrió
ellos sonríen; y así
nos decimos muchas cosas
¡tan sólo con sonreír!
15 de octubre de 1982
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010