Es cosa comprobada
que siempre en el amor cortos prefacios,
tarde o temprano tienen
epílogos extensos y enredados.
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
de la carpeta del poeta guayaquileño Francisco Pérez Febres-Cordero
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Conjugación de moda en la política ecuatoriana
Yo te ensucio
Tú me empuercas
Él nos envilece
Nosotros nos insultamos
Vosotros superáis nuestros denuestos
Ellos, los que nos eligieron,
que se frieguen
Mayo de 1979
Tú me empuercas
Él nos envilece
Nosotros nos insultamos
Vosotros superáis nuestros denuestos
Ellos, los que nos eligieron,
que se frieguen
Mayo de 1979
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Ventana
A Chelía y Ramón Fernández
Dios escoge personas
que por su vida ejemplar
se convierten en ventanas
abiertas
hacia la Paz celestial.
Pero Dios a veces cierra
sus ventanas
de súbito... Y al faltar
su luz, que es el de Él un reflejo,
nuestro desconcierto es tal
que hasta de Él mismo dudamos
pues parece
que nos deja, se nos va...
Mas, después, reflexionando,
llegamos a esta verdad:
si limitamos a esas almas
que fueron todo bondad,
seremos también ventanas
para a Dios por fin mirar.
Eliana, tú, que nos diste
su Gracia de par en par,
haz que Dios abra mi alma
cada día un poco más.
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Siempre menos
Cada vez duermo menos...
¿Un temor subconsciente
de que durmiendo, muero?
Miro hacia atrás... Mis años
ya son cuarenta y cuatro.
Cada vez quedan menos...
¿Cuántos? ¿Cuántos?
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Amenaza
Voy a morir
con los ojos abiertos
enormes
para poder mirar
cuando ustedes se acerquen
qué cara ponen
1979
con los ojos abiertos
enormes
para poder mirar
cuando ustedes se acerquen
qué cara ponen
1979
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Noble ancianidad
A Arsenia Vargas de González-Rubio
Una vida que al bien fue dedicada
se refleja en tu nombre ancianidad:
primero, fuente de felicidad
en el hogar de tu niñez dorada;
estudiante lucida y destacada;
como amiga un ejemplo de lealtad;
poniendo en todo un sello de bondad;
a las leyes de Dios siempre apegada.
Más tarde, la ejemplar y dulce esposa,
la madre dedicada y cariñosa
guiando con su ejemplo y con su voz,
tronco de una familia respetable,
hoy tu presencia santa y venerable
nos ayuda a sentir de cerca a Dios.
1978
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Ronda para cantar llorando
Taita Triunvirato decidió jugar
y paseó armamento por el bulevar.
El pueblo miraba el gran rataplán;
sus manos huesudas llevaban compás.
El pueblo no come y para olvidar,
piensa que las armas hacer pan-pan-pan.
Unos señorones miraban pasar
frotando las manos: ¡lindo es mangonear!
Otros señorones preparaban ya
un gran besamano pre-ministerial
para cepillarle sin sangre en la faz
el nuevo uniforme verdigeneral.
El pueblo gritaba ya, por no llorar...
Había otro juego, y con tribunal:
esconde y esconde la sortijitá.
La gallina ciega era popular
y el cuento del gallo, de nunca acabar.
Pero el juego serio que hacía asustar
era con soldados en el bulevar.
Después del desfile, fuéronse a acostar:
el pueblo, en su tabla de no hacer soñar;
y unos en sus lechos de dejar pasar,
donde se adormece nuestra libertad.
Taita Triunvirato se puso a inventar
un nuevo capítulo telemilitar;
y el prólogo era (¿suena familiar?):
,,Es irreversible, bla-bla-blá bla-blá...''
10 de octubre de 1978
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Octubre con crespón negro
Recuerdo otros octubres este Octubre
cuando no te podía
cantar, ciudad amada;
y han pasado los años y volvemos
a encontrarte, en tu mes azul y blanco,
salpicada de insultos y basura,
destrozada, ofendida, mendicante...
¿Dónde el antiguo orgullo?
¿Dónde la sangre que nos llene el rostro
y explosione viril en puño enhiesto?
¿Es que tratando de surgir metrópolis
se nos ha diluído
la unión comunitaria,
el orgullo de verte limpia y bella
y hasta el respeto hacia nosotros mismos?
Abejas que el cristal de una ventana
quieren romper con sus delgadas alas
somos los pocos que nos rebelamos,
pero nadie en redor presta su apoyo...
¡Hoy, por lo menos me levanto en versos!
¿Nos llegará el amanecer de nuevo
que nos anuncie libertad gloriosa?
¿Dejaremos
de mendigar lo que nos pertenece
para luego hacer venias
al que nos ofendió con su limosna?
Guayaquil, Guayaquil, te faltan hijos...
Desorientado, herido,
no me voy a quedar entre tus calles
para cantar sacrílego tu himno
en medio de soldados acampando
en violados planteles,
entre largos discursos patrioteros
y paredes manchadas,
entre despliegue millonario de armas
y obras inconclusas...
Aunque sea
mi rebeldía el lírica y muy sola...
8 de Octubre de 1978
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Presión
Se afloja un viejo lazo.
Una artera explosión destruye, hiere;
busco posible culpas
más o ajenas dentro de la conciencia.
Arrebata la Muerte en un descuido
a mi prima Elena
(tan sólo los mayores recordamos
la olvidada cohesión de la familia
y además, un ,,me acuso''
duplica mi tristeza).
Combinadas así varias presiones
mi presión arterial va tras un récord;
y por órdenes médicas
paso cuatro días
semidormido
semidespierto
Intento recobrar el equilibrio
de mi presión
a tu presión
de todas las presiones
(anulación de votos populares
y votos personales;
matanza en Nicaragua:
Campo David donde David enfrenta
su Goliat del momento
en medio de la duda cartesiana;
el caduco del tiovivo cuyas vueltas
me mantienen mareado;
en fin, presiones...
las presiones que tantos hombres-sánduches
debemos soportar mientras nos mascan).
Recobro el equilibrio
(,,nueve metros y medio sobre el suelo
un paso cauteloso
tras otro
más cautelosa todavía'').
Mis hijos me sostienen de este lado;
los calmantes del otro;
las voces paternales dan cordura;
mi Brújula me sigue señalando
su norte de Ternura;
,,Preservation Hall Jazz Band''
con sus maestros de ébano
ayuda a renovar
el ritmo y la alegría...
Y sigo Hacia adelante Todavía
sigo
Hacia
adelante
Todavía
14 de septiembre de 1978
Una artera explosión destruye, hiere;
busco posible culpas
más o ajenas dentro de la conciencia.
Arrebata la Muerte en un descuido
a mi prima Elena
(tan sólo los mayores recordamos
la olvidada cohesión de la familia
y además, un ,,me acuso''
duplica mi tristeza).
Combinadas así varias presiones
mi presión arterial va tras un récord;
y por órdenes médicas
paso cuatro días
semidormido
semidespierto
Intento recobrar el equilibrio
de mi presión
a tu presión
de todas las presiones
(anulación de votos populares
y votos personales;
matanza en Nicaragua:
Campo David donde David enfrenta
su Goliat del momento
en medio de la duda cartesiana;
el caduco del tiovivo cuyas vueltas
me mantienen mareado;
en fin, presiones...
las presiones que tantos hombres-sánduches
debemos soportar mientras nos mascan).
Recobro el equilibrio
(,,nueve metros y medio sobre el suelo
un paso cauteloso
tras otro
más cautelosa todavía'').
Mis hijos me sostienen de este lado;
los calmantes del otro;
las voces paternales dan cordura;
mi Brújula me sigue señalando
su norte de Ternura;
,,Preservation Hall Jazz Band''
con sus maestros de ébano
ayuda a renovar
el ritmo y la alegría...
Y sigo Hacia adelante Todavía
sigo
Hacia
adelante
Todavía
14 de septiembre de 1978
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Zafra
A Jenny Estrada
Para que hagan azúcar trabajabas
y la hiel te raspaba la garganta.
Como si todo el llanto no bastara
que derramas jornada tras jornada,
humo de hacer llorar te envenenaba
y otro maligno gas en tus entrañas
descosía profundas puñaladas.
Si queriendo fugar te amontonabas,
tú mismo te pisabas las espaldas.
Y si a gas y pisadas escapabas
caías abatido por las ráfagas.
Hubo silencio cómplice en las actas.
Otra cruz de ignominia en las espaldas.
Y se sigue muriendo la esperanza.
Noviembre de 1977
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010
Errante
A Andrés y Grace Schmidt
He visto tanto y sin embargo anhelo
continuar observando, todavía...
cada horizonte su mensaje envía;
¡ven pronto a descorrer un nuevo velo!
Sobre mi frente se agiganta el cielo.
Bajo mi pie se alarga cada vía.
Y tengo que pelearme horas al día
para mi macropólico desvelo.
La ansiedad de rodar por más caminos
tal vez me viene de un ancestro errante...
¿Crucé el desierto con los peregrinos?
¿Fuí quizás un gitano trashumante?
¿O es mi manera de evadir destinos?
¿Asó es como haya Puerto el Navegante?
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010
Regreso
Porque no me conformo
cuando la vida me la dan casi hecha;
porque río de cosas
completamente serias
y a veces quedo serio ante las risas;
porque amo sin razones aparentes;
porque también sin ellas
a veces alguien no me simpatiza;
porque sigo soñando y aún me gusta;
porque no encajo en el patrón de otros;
porque puedo bromear sobre mí mismo;
porque he necesitado
siempre de más ternura
que la que se ha podido separarme;
porque a veces me rijo por las reglas
y otras veces las lanzo por la borda;
porque
voy a seguir soñando, empecinando...
por eso se me ha hecho
tan cuesta arriba este camino corto.
Pero aún no es tarde.
Voy a cambiar de rumbo.
Volveré a ser poeta,
continuaré soñando a rienda suelta,
a darme quijotesca y sanamente,
a alentar al niño que aún me queda,
a perseguir lo simple de la vida
que es en verdad lo único que vale.
Voy, sencillamente, a ser yo mismo.
Septiembre de 1977
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010
Peregrinaje
A Conchita Osío
A orillas del mar Caribe
la lira he vuelto a pulsar...
hay en la brisa un cantar
que un atavismo revive...
Mientras mi oído percibe
la voz eterna del mar
siento mi ancestro aflorar...
¡mi otra Patria me recibe!
Este tan rápido viaje
es casi un peregrinaje
con una doble misión:
Por Bolívar, que venero,
y un Joaquín Febres-Cordero
que hizo posible esta unción.
Caraballeda, 19 de julio de 1977
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010
Detalles
Con insistencia vuelven
los pequeños detalles
que me hacen recordar
que soy igual a todos mis hermanos
bienhechores detalles
ya que tan poco hago
,,positivo concreto''
por lo menos
debo mantener
mi conciencia tranquila.
Marzo de 1977
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010
Al doctor José María Egas
Un paso al frente, don José María,
orfebre delicado de áurea rima;
pusiste la Palabra en alta cima
y te acertaste a Dios en la Poesía.
Tu corazón con el Amor latía;
y ese don inicial, Él lo sublima
y te coloca el sello de Su estima:
Poeta Mayor de su feligresía
Desde ,,Unción'' y ,,El Milagro'' ya fulgura
un misticismo grácil, transparente;
en un crisol del tiempo se depura;
Dios te sonríe bondadosamente...
un halo celestial te transfigura...
¡Sí, don José María, un paso al frente!
5 de octubre de 1976
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010
Mis estrellas
Otra vez a mis ojos fácilmente
las lágrimas afloran estos días
y nuevamente las melancolías
hacen brotar los versos raudamente.
¡Ah, sensación tremenda, deprimente,
de ver mis manos ávidas, vacías!
¡Cuánto busqué la paz! y mis porfías
se estrellan ante un muro omnipotente.
Tan sólo hay tres estrellas en mi cielo
y ellas, sí, justifican mi vivencia,
son un remanso azul en mi desvelo;
y mi sonrisa seguirá en vigencia
mientras mis hijos (beso, luz, anhelo)
con sus sonrisas llenen mi existencia.
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
las lágrimas afloran estos días
y nuevamente las melancolías
hacen brotar los versos raudamente.
¡Ah, sensación tremenda, deprimente,
de ver mis manos ávidas, vacías!
¡Cuánto busqué la paz! y mis porfías
se estrellan ante un muro omnipotente.
Tan sólo hay tres estrellas en mi cielo
y ellas, sí, justifican mi vivencia,
son un remanso azul en mi desvelo;
y mi sonrisa seguirá en vigencia
mientras mis hijos (beso, luz, anhelo)
con sus sonrisas llenen mi existencia.
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
Reencuentro
Si volviera a escribir, ¿qué escribiría?
¡Cuántos temas atrás ya me han dejado!
Y en este corpachón semigastado
se endurece un afán de lejanía.
El tema de amor... ¡ah, fantasía!
Dulce cual lo soñé, me fue negado.
¿Y el tema de la muerte? Superado;
sin yo forzarlo, llegará ese día.
¿La justicia social? Otra quimera.
¿Virtudes? Río con escepticismo.
El Egoismo entre la gente impera.
Y la paz... ni en el mundo ni en mí mismo.
¡Ah, esta terrible sensación certera
de continuar rodando hacia un abismo!
Septiembre de 1976
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
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