LXIV

Otra vez es mi alma manantial de versos...
pero el sentimiento que hácelos nacer
para ti es motivo de incrédulo gesto
(quizá por sublime no es fácil de ver).

Y así seguiremos, tal vez para siempre:
yo, escribiendo rimas; tú, sin comprender.
Yo, aquel que te hizo unos cuantos poemas;
tú el amor ansiado... ¡que no pudo ser!

Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010