queda algo de aquel cálido verano
pero sólo recuerdos del lejano
jardín en que en primavera florecía,
no con tristeza ni melancolía
rememoranzas del ayer desgrano:
sólo el recuerdo grato, virgiliano,
regresa y llena el alma de poesía.
Puedo también decirle yo a la vida
que no me debe nada, en paz estamos:
listo ya para la última partida.
Cuerpo y alma bastante ya viajamos.
Dejemos la envoltura, desleída;
con sólo el alma al más allá vayamos.
julio de 2002