V

Cuando todo el mundo tu lado abandone,
cuando tus esfuerzos ninguno confíe
y cuando la gente sólo en tus errores
se fije, sonríe.

Ríe si tus sueños se pierden en humo
y cuando el fracaso sólo te visite;
con una sonrisa las vicisitudes 
amigo, recibe.

Ríe, ríe, ríe. Aún las calaveras
con mueca grotesca (¿has visto?) sonríen.
¡En la tumba todos comprenden al cabo
que mejor lo pasa quien siempre se ríe!

Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010