XXVI

Ayer por primera vez
vi pasar una belleza
y no volví la cabeza
para verla con fijeza
de los hombros a los pies.

Pero no me extraña aquello
ni me tiene preocupado;
mi gusto no se ha cambiado;
la cabeza no he volteado
porque me dolía el cuello.

Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010