Hoy ha llorado el cielo…
¿por ser veinte y ocho de enero?
El último día… ¡postrero!
Del general Eloy Alfaro
que en mi novecientos doce
al patriota guerrillero
que instauró el liberalismo,
luchando hasta el sacrificio
con sus cholos montoneros
¡martirizado fue en Quito!
Por las huestes del placismo,
y desde entonces padecemos
la afrento de «El Ejido»
hoy reindivicado ha sido:
¡el mejor ecuatoriano!
de todo tiempo pasado,
del presente y hacia el futuro
aunque tirios y troyanos
prepotentes y sobrados ¿…?
¡Su «ego» sientan humillado:
vivirá por siempre Alfaro, carajo!
Durán, 28 de enero de 2006
Miguel Ortega Calderón
guayaquileño; 1943