La duda

Indeciso, perplejo por torvo escepticismo,
procurando, con ansia, sorprender intuiciones,
el pensador cavila en las demostraciones
de imágenes ocultas que surgen en sí mismo.

En las manos el libro el alma en el abismo,
se pierde en conjeturas y en ambiguas visiones;
positivista acaso, en las transformaciones
niega el error y rueda en su hondo fatalismo.

Aquella gran tirana, temeraria y esquiva,
al oído le ha hablado, sutil y permisiva,
de aventurada hipótesis de la filosofía.

La percepción interna de la siniestra Duda
ha dejado en sus ojos una pregunta muda
y una angustia implacable en el alma sombría…!

Rosa Borja Febres - Cordero de Ycaza
guayaquileña; 1889-1964