los árboles que nacen en la tierra
no son de la tierra:
son de las aves
que se mecen i cantan en sus brazos;
del anciano que apoya en una rama
la carga de sus años;
de la hormiga que habita en la corteza;
del niño
que trepando y cayendo
se ensaya en el trajín de la existencia
las flores que iluminan los jardines
no son de los jardines;
son de las quinceañeras i de las novias;
de las madres que salen del olvido
cada mayo;
de los difuntos
a quienes se las dejan
para disimular los desacuerdos
o secretos
sentimientos de culpa
i así, cual tantas otras ,,pertenencias''
nuestros hijos
nunca son nuestros hijos;
son de los vientos que los traen i llevan;
son de tus propios sueños
que nadie más entiende;
de los caminos que ellos se construyen
desde el vientre materno
no son nuestros
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010