hoy como ayer en Avon. Desgarrados
vivimos todos, a nuestra manera.
Sólo que a veces lo disimulamos.
Yo mismo, de quien dicen debería
gozar lo que la suerte me ha otorgado
y a veces, cuando sueño, si llevo la sonrisa a flor de labios,
nadie sabe que vivo
abonando mi vida en cortos plazos
ni tampoco cuán cerca
de la muerte he llegado.
Más, ¿por qué el descontento?
¿Qué es lo que voy buscando?
Y todos se sonríen
si trato de explicarlo.
Y yo mismo no logro comprenderme
aunque me busco en noches sin horario
corriendo tras de mí, por laberintos
más y más complicados:
y si me doy alcance y me contemplo
(en un cien veces repetido cuadro)
compruebo que no soy... ¡no soy el mismo!
Soy otro... y otro más... siempre cambiando
y siempre descontento, porque en todos
clava el dolor sus dardos...
La ,,suerte'' no consuela si se piensa:
--¿Qué hice? ¿Qué botón vine aplastando
que a mí sí me sonríe la fortuna
pero no a mis hermano?
Y uno trata de darse,
de corregir el desbalance trágico;
y esto tampoco sirve, pues nos deja
cada vez más frustrados:
porque poco podemos
ante tanta maldad, tanto quebranto;
y porque incluso al dar lo que se puede
se nos exige más, con desparpajo,
y jamás hay siquiera
de gratitud un gesto o un vocablo.
Y para colmos, uno trae al mundo
un idealista corazón romántico
y la cabeza llena de preguntas
que nunca llegan a quedar en claro;
pero, para sufrir un poco menos,
fingimos aceptar de vez en cuando
las ya convencionales frases hechas
que el quid eluden, con sofismas pálidos.
Vagamos por la vida
como seres extraños, señalados
(nadie sabe o comprende enteramente
esta batalla que perdiendo vamos
todos los días, entre el idealismo
y la verdad de un mundo absurdo, trágico),
convertidos en un anacronismo
porque la vida no nos causa halago...
y como no hay remedio
el hilo le llevamos.
Y así, nos repetimos:
,,¿Es más noble sufrir flechas y dardos
de la ingrata fortuna, u oponerlos
sin tardar, acabándolos?"
Desde antes de Hamlet, hasta hoy día,
la respuesta concreta nadie ha dado.
Julio de 1969
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010