LVII

Un poco de lluvia
refresca a la tierra reseca,
da fuerza a los árboles
y vida a la flores sedientas.

Pero los torrentes
que a veces inundan la tierra
ahogan las raíces
y matan las flores más bellas.

Un poco de llanto
las penas del alma sosiega;
retorna al espíritu
confianza, valor, entereza.

Pero cuando al alma
inundan de llanto las penas,
sus flores fallecen
y sólo ironía, odio queda.


Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010