XLIV

Yo quise tener un día
un jardín grande y hermoso
donde mil flores tendría
y entonces -pensé- sería
completamente dichoso.

Pero he comprendido al verte
lo que es realmente el amor;
sólo a ti quiero tenerte
para poder de esta suerte
calmar por siempre mi ardor.

Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010