fue más frío que el roce de los labios
hermosos pero pálidos e inertes
de una estatua de mármol.
Pero aunque fue tan frío y fue tan breve
toda la vida habré recordarlo
porque quizá de nuevo no me besen
tus labios, que amo tanto.
Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010
guayaquileño; 1934 - 2010