XLVI

Tu retrato ya no adorna
mi sombría habitación:
lo que quitado porque verlo
me deprime el corazón.

Mas, te pienso noche y día
cual nunca antes te pensé
y te amo, pese a todo,
cual antes nunca te amé.

En esta vida, tan solo,
no sé qué será de mí;
pero, ¿qué me importa nada
si jamás seré de ti...?

Francisco Pérez Febres-Cordero
guayaquileño; 1934 - 2010