El milagro

Ya no se siente el camino.
Todo es vida y todo es luz…
¡Espíritu!… Amor que vino
con ese efluvio divino
que hay entre el Padre y Jesús!

Amor seráfico y blando
que es entraña de mi fé…
(Tesoro que voy ganando
sin saber como ni cuándo,
ni porqué).

Lo que antes amor creía
era verso y fatuidad.
Hoy es don; es poesía.
Es luz de sabiduría
y soplo de eternidad!

Ya no hay espinas ni rosas…
Que todo es cumbre interior!
Cae un velo de las cosas…
¡Y hay rutas maravillosas
que van a Nuestro Señor!

Siempre temo pero ando
con otro, que es el que ve.
(Firmeza que voy ganando
sin saber cómo ni cuando,
ni porqué).

José María Egas
mantense; 1896-1982