Semblanza

Con rictus en la boca y la mirada absorta
voy por calles y plazas de mi hermosa ciudad,
con la altiva arrogancia de que nada me importa,
ni el puñal de la infamia, ni de la adversidad.

Voy erguida y ligera entre la muchedumbre
encrespada y liviana, como su vanidad,
pero aquel torbellino no llega hasta mi cumbre,
ni a los peldaños llega mi serenidad.

Bien se que entre los claustros de mi pecho agoniza
la tristeza punzante de mordiente ceniza
y que tras el combate voy al reposo en pos;

pero el mal no se vence con un abrazo implacable
y a sus rojas saetas es siempre invulnerable
la coraza de mi alma es alquimia de Dios.

Rosa Borja Febres - Cordero de Ycaza
guayaquileña; 1889-1964